Crónica del reto de la península a las Baleares en Stand Up Paddle, «Salvemos la Posidonia Oceánica»

El reto consistió en cruzar desde la Península ibérica hasta las Baleares en la tabla de Paddle surf, reto que conseguimos el pasado Jueves 25 de Marzo a las 13h llegando primero al islote de Es Vedrá y posteriormente a Eivissa.

La idea de realizar este reto nace en el otoño de 2020, Durante una conversación en el mirador de la Falzia en Jávea, ese día se veía La isla de Ibiza desde  el mismo y le expresé a Jorge De Castro el responsable de Star-fish España, con quien hoy en día tengo una amistad más allá del trabajo con la marca, que algún día me gustaría cruzar a la isla a bordo de mi tabla. En ese momento él me dijo que le encantaba la idea y que lo haríamos pronto, yo le contesté que yo no estaba físicamente preparado y que no lo podíamos hacer sin barco de apoyo,  e investigando muchas cosas.

Unas semanas más tarde me llamó proponiéndome que nos dividiéramos el trabajo para preparar el reto. En ese momento empezó la preparación, y comenzamos a abordar las diferentes cuestiones que debíamos despejar para poder hacerlo, ¿Cuántos km? ¿Cómo organizarlos? ¿En cuanto tiempo podríamos remarlos? ¿Qué permisos necesitaríamos? ¿De donde sacamos un barco y un patrón?

¿Y el dinero para financiarlo todo?¿Como estructurar un entrenamiento para semejante reto?¿como orientarse cuando perdiéramos toda referencia de tierra?etc…

Se abordó un trabajo para responder a todas esas preguntas, un proceso de investigación muy bonito, en el que he aprendido mucho, y en el que he contado con la ayuda de personas muy valiosas, que serán parte del tesoro que he encontrado en este periplo y que a diferentes ritmos se fueron enamorando del proyecto, y creyendo en él lo suficiente como para trabajar de manera voluntaria por el mismo, se lo agradeceré siempre con todo mi corazón.

Tripulación del Malta Blue durante la travesía.

Paula Valor la tesorera del Club Gondoler@s ha sido una pieza fundamental y un apoyo incalculable en el proceso de organización de este reto, ella fue quien nos facilitó muchísimo la tarea de encontrar el barco y el patrón, ya que es aficionada a la navegación y nos pudo poner en contacto con La reina azul para proponerle que entrara en el grupo de patrocinadores y El Malta Blue  fuese nuestro Barco, propuesta que aceptó haciendo un gran esfuerzo económico y dejándonos el barco a un precio espectacular para que el proyecto pudiera salir adelante. También nos puso en contacto con Miguel Ángel Burgos nuestro patrón, en un principio nuestro querido Kike Álvare debía ser el encargado de patronear, pero diferentes cuestiones de organización hicieron que no fuese posible su presencia, le echamos de menos cada día de la navegación, sin duda. Miguel ha sido un patrón espectacular que ha demostrado su experiencia y su buen hacer, además compartió sus conocimientos sobre navegación con todos los tripulantes, y nos hizo participes del proceso, se trata de una persona que ha dado media vuelta al mundo en velero, cruzando el atlántico y el pacífico, ha participado en muchas regatas, y sin duda ha sido una pieza fundamental en este reto garantizando entre otras muchas cosas la seguridad cuando nos cruzábamos con los abundantes mercantes que aparecieron en nuestra travesía

Jorge consiguió de nuevo como había hecho en el anterior reto, el de la navegación de la Marina Alta, a Oscar de SKR drones para que nos ayudase a crear unas imágenes aéreas inolvidables del reto,  pero Oscar no solo aportó sus vuelos de dron, sino que fue un apoyo fundamental, en todo momento y para todos los aspectos de esta navegación, siempre dispuesto y con una sonrisa en su cara.

La última persona en incorporarse al equipo fue Sonia Pérez una maravillosa persona que aportó mucho trabajo mucha positividad, sus masajes ya que se dedica a ello profesionalmente, los cuales fueron muy importantes para nosotros, y sus ánimos y emoción, además aportó ideas respecto de la grabación y estructura puesto que acaba de escribir y dirigir el cortometraje , Sin Latido, que de corazón espero que le traiga muchísimos éxitos.

Una amiga me ayudó a buscar un preparador Físico, me puso en contacto con Hugo Ballester un tremendo Karateca que está cursando la carrera de preparador físico, pronto llegamos a un acuerdo para que me llevase el entrenamiento, desde el principio abordó la tarea con pasión y dedicación, él le propuso a Alex Benimeli, un triatleta que también está cursando la carrera de preparador, que llevase la parte de resistencia. Entre los dos diseñaron semana a semana un entrenamiento que ha durado tres meses y que no siempre ha sido fácil de cumplir, pero que estaba muy bien hecho, cada semana iban evaluando resultados y adecuando la preparación de manera personalizada, un trabajo espectacular sin duda, ENHORABUENA A LOS DOS.

En el mes de Febrero se lanzó una recaudación de fondos pública con el objetivo de cubrir todos los gastos que no cubrían los patrocinadores que ya teníamos, Star-Fish con el material de Stand Up Paddle, y la reina Azul con la rebaja en el alquiler del Malta Blue, y el Club Gondoleras ayudando en la organización, quiero agradecer a todas aquellas personas que aportaron para que esté proyecto fuese posible, y que además lo hicieran con mensajes de ánimo, muchísimas gracias, de verdad.

Y así con este capital humano, a montado en mi tabla acompañado por Jorge y con la tripulación a bordo del Malta Blue, empezamos a remar en la Cala Granadella Lugar más al sur del que habíamos elegido, ya que la previsión nos daba viento del Migjorn, para ese día y bastante intensidad del mismo, por lo que decidimos salir en una posición más septentrional con el objetivo de poder corregir la deriva con menor esfuerzo.

Por delante nos quedaban 91km de remada en caso de hacerlos en una línea recta perfecta ( ya contábamos con que no sería así ), teníamos planificado remar guiados por un reloj con GPS de buena calidad con el que había estado entrenando, pero este falló en los primeros 10km por lo que no sirvió de ayuda y tuvimos que pasar toda la mañana orientándonos por el sol, y con las correcciones de la tripulación del Malta Blue, pero aún así hicimos más de seis km de deriva durante el primer día, hecho que nos hizo tomar la decisión de que no era asumible y que debíamos cambiar el método de orientación, para tener una menor desviación ya que de lo contrario el recorrido sería sustancialmente más largo, lo que sin duda pondría en riesgo el éxito del reto, ya que la previsión meteorológica nos marcaba una subida del viento para tres días después de nuestro inicio y que de seguro haría impracticable el mar para el Stand Up Paddle.

Los descansos estaban planificados cada dos horas para tomar algo, con el fin de mantener la energía de nuestros cuerpos en las mejores condiciones posibles durante las jornadas de 7´5 h de remada que preveíamos. Y así lo hicimos en el km 11 de nuestro recorrido con la idea de reponer energías antes de enfrentar el tramo más peligroso de nuestro trayecto, los casi 19 km que componen el canal de navegación de la marina mercante.

La casualidad quiso que además precisamente aquel martes 23 de Marzo se encallara un carguero en aguas del Canal de la Mancha, por lo que suponemos que en aquellos días el tráfico en nuestro trayecto fue inusualmente elevado, no se con certeza si fue así, pero sin duda me quedé totalmente sorprendido por la cantidad de cargueros que nos cruzamos y por su velocidad de crucero, cuando apenas veíamos un bulto en el horizonte del tamaño del pulgar, nos quedaban apenas 15/20’ para salir de su rumbo y de su área de influencia, para no ser brutalmente arrollados por él, y la verdad es que impresionan muchísimo, menos mal que llevábamos a Miguel al timón que sin duda era conocedor de esta circunstancia y nos transmitió serenidad y seguridad sabiendo qué debíamos hacer en cada momento.

 Durante la tarde empeoraron sustancialmente las condiciones con vientos de más de 20km/h laterales a nuestro rumbo y lógicamente esto alteró el estado de la Mar.

Nos llevó todo el resto del día remando quedar fuera del canal de navegación ya que ese nuestro primer día remamos 44,60 km de los cuales solo fueron efectivos 35, hicimos una jornada de 8h y 20’ de las cuales remando estuvimos 7h 20’.

Segundo capitulo del reto en Youtube

El mar estuvo en las mismas condiciones durante toda la noche y las primeras horas de la mañana siguiente, mi cuerpo reaccionó muy mal a ese vaivén lo que me hizo no poder comer ni dormir como necesitaba y todo lo que pude hacer fue gracias a esa maravillosa tripulación que nos cuidó a Jorge y a mi con el amor de unos padres, sin ellos hubiera sido imposible para mi, estoy convencido, y además lo hicieron con una sonrisa en la boca y pensando en el conjunto, en que todo estuviese apunto, en que todo saliera bien, no puedo sentirlo más claramente ni decirlo más convencido, gracias.

Después de aquella noche Toledana en la que navegamos en dirección Ibiza y a la 1 de la madrugada, (hora en la que yo seguía despierto y con un mareo que rozaba el vómito y me impedía comer e hidratarme correctamente) nos dimos la vuelta rumbo a la localización GPS del punto en el que habíamos terminado el día anterior. Aproximadamente a las 7:40 me llamaron para subir a cubierta y allí me ayudaron a prepararme para iniciar aquel día gris quedandome por delante más de la mitad del recorrido y en el que tanto el viento como el mar no estaban dispuestos a ponérmelo fácil, Jorge no salió a remar a primera hora muy a su pesar, por que el golpe que se había dado la tarde anterior en una de las caídas nos hacía sospechar fractura en la costilla, aunque él no lo quería creer bajo ningún concepto, el hecho indiscutible era que no estaba en condiciones, el tiempo nos daría la razón esa costilla estaba rota.

Remé con un viento lateral y un oleaje que se aproximaba al metro y que también me venía de lado durante las dos primeras horas en las que una manada de delfines estuvieron nadando por debajo de mi tabla y saltando alrededor de ella como si quisieran animarme a seguir, paré a hacer un descanso sobre la tabla y comer, en ese momento el viento empezó a aflojar y a virar en contra, y el oleaje aunque sin perder intensidad se empezó a ordenar, seguí remando, pero me sentí distinto, ahora sí empezaba a sentir los resultados del duro entrenamiento cada vez podía remar más y más rápido y potente y la nueva tabla me ayudaba a coger velocidad, Jorge salió a remar y el Malta Blue se quedó a su lado para garantizar la seguridad de los dos, ya que yo iba comunicado con una emisora portátil,  en aquel momento sentí la sensación de estar solo en medio del Mar, sin ver nada más que nuestro barco a cierta distancia y un velero a lo lejos que me indicaba el rumbo, fue totalmente delicioso, conseguí marcar un ritmo que a mi mismo me sorprendía durante una hora y media más, y empecé a intuir las Islas en la lejanía motivo que me impulsó aún más, así que decidimos alargar aquella buena racha hasta tres horas y media después de la anterior parada, en ese momento ya tenía muchísimo hambre hicimos un alto en el que la tripulación nos había preparado un delicioso plato de pasta que comimos bajo un agradable sol.

Apenas 1h después las condiciones habían cambiado mucho se levantó un viento lateral que me molestaba muchísimo para remar y en mi situación decidí seguir remando protegido un poco a sotavento del barco, ya que de lo contrario el desgaste iba a ser brutal, y no podía plantearme dejarlo allí aquel día, además nos abordó la embarcación de Aduanas para revisar que todo incluidas las medidas del covid estaba en orden, así era lógicamente. Dicho abordaje me tuvo remando en un rumbo más norte del que debería durante al menos 20´. Poco después y que los policías se marchasen paré de remar cuando llegamos a los 35km de recorrido ese día. Nos quedaban 19 en línea recta, se había hecho un buen trabajo, me subí al velero y nos encaminamos a una cala protegida donde `poder garantizarnos una noche de buen descanso que tanto necesitábamos todos, y asi fue, fondeamos en cala Tarida y después de una agradable cena en la que parecía que fuésemos amigos de toda la vida curtidos en mil batallas juntos, y en la que nos reímos más de lo recomendable quizá, nos fuimos a dormir.

El 25 de Marzo al amanecer pusimos rumbo a bordo de nuestra casa flotante a esas diez millas que nos quedaban por recorrer, de nuevo amaneció gris y con un viento y oleajes laterales, O en esta ocasión no totalmente lateral, venía un poco de popa, aproximadamente a las 10:20 de la mañana nos estábamos lanzando Jorge (quien se empeñó en recorrer esta ultima etapa) y yo al agua para empezar a remar, de nuevo con el mismo método yo delate con comunicación y Jorge escoltado por el Barco. Puse rumbo recto a Es Vedrá y de nuevo me sentí muy fuerte volví a marcar un muy buen ritmo que me hizo alcanzar las baleares a las 13h, ya había completado el reto a partir de ahí iba a disfrutar de mi llegada a la isla de Ibiza con Jorge mi querido gallego, y con el resto del equipazo que me había regalado la vida a bordo del que sentíamos nuestro barco por unos días, y asi lo hicimos aproximadamente a las 14:30 llegabamos juntos, como debía ser, Jorge y yo a Ibiza concretamente a Cala d´Hort, nuestro paraíso soñado. Teníamos en el bolsillo el tercero de nuestros objetivos, que eran (parafraseando a Iñaki Ochoa de Olza) Volver todos, volver amigos, y conseguir el reto. Un par de días después entrabamos en el Puerto de Alicante con los tres ampliamente conseguidos y sin ninguna intención de sacar de nuestras vidas al resto de aquella tripulación a aquellos compañeros que habían estado para lo bueno y para lo malo.   

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